Tiene miedo..miedo al fracaso, al final, al futuro.
Es una mimada: cada vez que se enfada, como un niño pequeño se tira al suelo y empieza a llorar y llorar.
A veces incluso coge unas tijeras y empieza a cortar sábanas, papeles, sus fotos..así se le pasan las ganas de matar, de destruir. Ganas reales, de verdad: momentáneas pero reales...siempre ha querido tener un muñeco de trapo, pero como cree en todo aquello de la transmigración de las almas se hace atrás al momento de comprarlo.
Luego escribe en un papel su historia, eso sí, siempre en tercera persona porque le da miedo que su comportamiento parezca irracional, incomprensible, tan raro y extravagante, que ni ella misma sepa que responder cuando se auto-cuestiona..porque ella es muy de eso, de auto-cuestionarse, de meditar, de pensar en sus actos...
Es caótica y no sabe escribir, de hecho, de saber sabe hacer pocas cosas.
Pero no se asusten, eh? pese a las cosas de la vida ella es feliz y positiva y lo mejor de todo.. le encantan las golosinas ... y yo siempre he pensado que a las personas a quienes les gustan las golosinas no pueden ser malas personas y me dirán "pues si las golosinas gustan a todo el mundo" y yo les diré "es que todo el mundo es buena persona, lo que pasa esque hay mucho trastorno psicológico, trauma y mucha tontería por ahí suelta" y entonces yo me quedaré más ancha que larga y ustedes me trataran de loca, es decir, de mala persona)
Me he decidido al fin a hacerlo. No busquen finalidad concreta a este blog, quizás un día les hable de la vida y al siguiente de los helados de vainilla. Quizás no escriba durante siglos. No me busquen en este blog, porque no me van a encontrar.
Me he decidido a reescribir cosas que ya tenía escritas y a escribir cosas que tengo en mente, me he decidido a hacer honor a los que yo más quiero y me he decidido, sobretodo a exponerme y a no cortarme un pelo.
Lo se, esto es patético... pero ya no puedo caer más bajo.