Lo curioso es que los balances sobre mi vida sólo los hago cuando me ocurren cosas desastrosas, en cambio, la reflexión sobre la vida del hombre y su orígen, su fin y su porqué me carcomen día a día desde que tengo uso de razón.
No es que no me meta en el saco de la humanidad (y me referiré a humanidad aunque no soy muy partidaria del uso de éste término), ni mucho menos, pero todos y cada uno de nosotros siempre pensamos que en nuestro caso puede ser diferente. Podemos comprobarlo con las drogas, con el alcohol, con correr más de la cuenta con el coche y con creernos más fuertes de lo que somos...
Pero a lo que íbamos: esa frase tan típica y mítica de "valoramos las cosas una vez las hemos perdido" me parece una frase súmamente profunda: ¡pero que idiotas que llegamos a ser! Tanto hablar del ser humano y su inteligencia, su dualidad alma cuerpo, su complejidad... y no somos capaces de darnos cuenta de lo que tenemos... y no me digan que esto sólo pasa en las sociedades desarrolladas, porqué estoy segura que incluso la persona que casi nada tiene en cuanto pierda algo o alguien se dará cuenta de lo poco que, por decirlo de algún modo, lo ha aprobechado.
Y no paro de dar vueltas a que cómo puede ser. Yo que tenía al hombre en una posición superior y muy por encima de los animales porque el hombre actúa con la racionalidad y no con impulsos... y me levanto un sábado por la mañana y al leer el periódico leo LA frase "valoramos las cosas una vez las hemos perdido" ¿dónde se va entonces toda nuestra racionalidad? ¿a qué nivel nos quedamos? se que no somos máquinas perfectas, pero estoy segura de que si a un perro le das un juguete va a jugar con el todo el tiempo que pueda.
Mis teorías y creencias, hoy sábado se han ido a la mierda y lo peor aún: sin ninguna conclusión.
sábado, 22 de mayo de 2010
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